Luciano López Ferrer, en la memoria histérica del alcalde de Villena

La histeria del alcalde de Villena, D. Francisco Javier Esquembre, en aplicación de la estúpida Ley de Memoria Histórica, promulgada por un inútil Parlamento español a instancias del imbécil e histérico guerracivislista Zapatero, que ahora denigra a España justificando y apoyando al criminal Maduro de Venezuela. Está motivando un nuevo enfrentamiento entre españoles en que, por el momento, solamente es una enconada división entre ciudadanos. Hay que reconocer la desfachatez de esta Ley que en auténtica chunga le llamamos mucha gente de HISTÉRICA.

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Pues bien, este alcalde sandía, (Verde por fuera y Rojo por dentro), como todos sus adláteres sandías incluyendo esta vez a los dos concejales sociatas (PSOE), vuelven con sus patrañas guerracivislistas y revisionistas  queriendo eliminar la calle a Don Luciano López Ferrer, enmendando la plana a anteriores alcaldes y corporaciones municipañes, que en 1920 le dieron a López Ferrer et título de HIJO ADOPTIVO DE VILLENA, y la calle Corredera en su honor,el motivo, presumo, será seguramente por el éxito obtenido en conseguir fondos para el ejército nacional desde los países caribeños como bien describe Cesar López  en su memora municipal. En contraposición, el ejército republicano, con Negrín como ministro del gobierno de Largo Caballero utilizaba o robaba  los fondos,  Reservas de oro, del Banco de España para pagar el armamento a Stalin, La URRSS, y a Méjico, de los que disfrutó de esos fondos en este último país en su exilio.

“La memoria no es infalible. Basarse sólo en el recuerdo, en la memoria, es un gravísimo error que conlleva fatales consecuencias, algo que, los ciudadanos de un país democrático no deben admitir… la verdad histórica o la certeza de lo recordado. Sólo hay un criterio válido para establecer la verdadera memoria, y consiste en someterla a contradicción, para que, con todas las garantías, obtengamos la realidad de lo sucedido. Historia se llama. Lo contrario es adoctrinar, mentir, con la intención de que, quién no vivió el hecho objeto de estudio, se crea la versión oficialmente impuesta. Un arma de propaganda política tan vieja como la propia política, como el propio hombre, como la propia mentira.”

No se sabe por quien van a cambiar a Don Luciano López Ferrer que ha estado en las calles de Villena, unos 89 años en dos ocasiones, con todo el mérito para ellos, como se explica a continuación:

Luciano López Ferrer, (Valencia, 22-08-1869 / Madrid 1945), Diputado a Cortes por el partido Liberal-Conservador Maurista. Consul, HIJO ADOPTIVO DE VILLENA, se formó en Valencia, en cuya Universidad cursó estudios de derecho, que concluyó brillantemente. En diciembre de 1896 logra aprobar las oposiciones al Cuerpo Diplomático, quedando en expectativa de destino hasta noviembre de 1998 en que fue designado viceconsul en Nueva Orleans, destino que no llegó a ocupar por haber permanecido en Madrid, asignado temporalmente a un negociado ministerial. Viceconsul en Manchester y Newport (1899) y Bélgica (1905), de Amberes pasó con igual destino a Gibraltar (1906) y un año después ya como cónsul, primero interino y más tarde en propiedad, a Tetuán. En febrero de 1913, fue ascendido al empleo de consul de 1ª clase con destino en La Habana, para regresar en 1915 a Madrid, donde asumió funciones y comisiones diversas en el Ministerio. En las elecciones generales de España, fue escogido diputado por el distrito de Villena en las listas del partido Liberal-Conservador Maurista. En 21 de junio de 1919, fecha de alta como diputado por Alicante, por el distrito de Villena, en las Cortes Generales en la legislatura 1919-1920, jura/promete el 28 de julio de 1919; causó baja el 2 de octubre de 1920. En 1921, fue nombrado Secretario General interino del Alto Comisariado Español en Marruecos. Durante todo el periodo primoverista fue cónsul general en Gibraltar. En 1930 promovió la Unión Monárquica Nacional en Alicante y fue cabeza de los monárquicos de Villena. En 1931 habia ascendido en la carrera diplomática a Ministro Plenipotenciario y dos años más tarde al de embajador. De forma que, al cesar como Alto Comisario de España en Marruecos en 1933, el Gobierno de la República lo nombró Embajador de España en Cuba. López Ferrer permaneció en la Habana hasta su jubilación en la primavera de 1936 en que regresó a Madrid. El estallido de la Guerra Civil le sorprendió en esta ciudad, corriendo grave riesgo de su vida no obstante su reputación de liberal, logró escapar a Francia  e Italia. En Roma se puso a disposición del embajador de la España nacionalista. De vuelta al servicio activo en la carrera diplomática, entró primero en el equipo del Duque de Alba, agente oficioso del General Franco en Londres, teniendo López a su cargo los importantes servicios de inteligencia centralizados en Gibraltar, sin perjuicio de asumir destacadas misiones en Iberoamérica y Estados Unidos en favor de la causa antirepublicana. “La más notable de estas misiones tuvo lugar entre junio y octubre de 1937, asumiendo López Ferrer la presidencia de una comisión llamada a recorrer los pases americanos del área´caribeña en viaje de propaganda y recaudación de fondos, empresa ultimada con pleno éxito según reza el correspondiente informe, ” después de realizar una intensa campaña de propaganda por radio, en la prensa, en mítines y discursos pronunciados en Cuba, Jamaica, Panamá, Costa Rica, Colombia, Trinidad, Curaçao, Puerto Rico y Santo Domingo, habiendo entregado a S.E. el Generalísimo cuarenta mil dólares y  gran cantidad de objetos de oro recogidos en este viaje de propaganda entre las colonias españolas de los países recorridos.” Después fue profesor de Derecho Internacional  en la Escuela Diplomática Recogido en Madrid.

Del 20 de octubre de 1920 al 29 de marzo de 1929, la Corredera estuvo rotulada en su honor con el nombre decalle de Luciano López Ferrer. El 2 de febrero de 1923 el ayuntamiento de la ciudad procedió a SU nombramiento como HIJO ADOPTIVO DE VILLENA. Acabada la Guerra Civil, en 3 de noviembre 1939 y hasta la actalidad, desde la Corredera hasta la calle Madrid, de nuevo volvió a ser rotulada con su nombre esta importante vía abierta en la población tras el derribo de la segunda Posada del Sol.

Del libro de César López Hurtado “Memoria del poder municipal en Villena” pag. 645/646

Lecturas relacionadas:

https://latribunadecartagena.com/ademas/la-memoria-histerica/lecturas-para-proteger-la-memoria-historica

http://www.portada.info/la-comision-memoria-historica-estudia-cambio-varias-calles-franquistas-villena/

https://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2018/08/29/memoria-histerica/1029558.html

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